ANTICOLINÉRGICOS ANTIPARKINSONIANOS
DEFINICIÓN :
Son fármacos útiles para aliviar el parkinsonismo producido por NL (Velasco M.A. Álvarez G. J. 1987). El síndrome parkinsoniano es desde el punto de vista sintomático idéntico al parkinsonismo idiopático y responde a medicación antiparkinsoniana. En ocasiones puede hacerse una prueba diagnóstica terapéutica, porque las reacciones distónicas agudas responden en minutos a la administración parenteral de estos agentes.
Los anticolinérgicos naturales como la atropina y la escopolamina son alcaloides de las solanáceas; la atropa belladona, escopolamina de Hioscinus niger o de scopola carnicola.
HISTORIA:
HISTORIA:
El tratamiento de la enfermedad de Parkinson durante mucho tiempo fue a base de alcaloides de la belladona (atropina, escopolamina), después de la segunda guerra mundial fueron incorporados los fármacos anticolinérgicos sintéticos de acción central, estos parecen ser más efectivos contra el temblor y la rigidez.
FARMACOCINÉTICA:
Se ha encontrado variación marcada en los niveles séricos de anticolinérgicos entre pacientes que recibían la misma dosis (Tune L. 1982). La absorción es buena por vía oral y por vía parenteral. Los alcaloides naturales se absorben por VO, conjuntivas, piel.
Los agentes anticolinérgicos cruzan con facilidad la barrera hematoencefálica, esto permite alcanzar la substancia nigra donde está el desequilibrio del SNC.
Al atravesar la barrera hematoencefálica bloquean los receptores muscarínicos del encéfalo. Los compuestos terciarios atraviesan mejor esta barrera.
La vida media de benztropina y biperideno es de 4 a 8 horas, el inicio de los efectos es a la hora, el máximo entre dos y cuatro horas, con una duración de 6 a 10 horas. El trihexifenidil tiene una vida media de 3 a 4 horas, se inicia en menos de una hora, con un máximo entre 2 y 3 horas, con una duración de 6 a 12 horas (book Google).
Fármacodinámica. Mecanismos de acción:
Se cree que los ACAP ejercen su efecto terapéutico inhibiendo a las neuronas colinérgicas estriatales. No incrementan consistentemente la hipersensibilidad a los agonistas de la dopamina. El tratamiento prolongado con ACAP podría inducir hipersensibilidad de los receptores de acetilcolina (Gardos G. and Cole J. 1983). Se dice que los neurolépticos alteran las proporciones de dopamina/acetilcolina, y que los ACAP tienden a recuperar este equilibrio, lo que determina el efecto positivo sobre las manifestaciones extrapiramidales; es importante que la serotonina también tiene una participación destacada en estos fenómenos.
La sobre-estimulación de vías excitatorias colinérgicas tiene como resultado temblor y rigidez muscular, los anticolinérgicos se oponen al efecto de la acetilcolina.
Los antiparkinsonianos tienen además del efecto anticolinérgico, efectos noradrenérgicos y dopaminérgicos, lo que confiere a dosis elevadas propiedades euforizantes y distorsionadoras de la percepción. La dependencia de antiparkinsonianos se relacionaría con una regulación hacia el alza de la sensibilidad de los receptores colinérgicos postsinápticos, además aumento de su densidad (Soler Insa P.).
La atropina ejerce su acción a través de un antagonismo competitivo con la acetilcolina y otros antagonistas colinérgicos en los receptores muscarínicos.
INTERACCIONES:
Se puede producir psicosis de tipo atropínico, por la suma de los efectos anticolinérgicos de los ACAP con los efectos anticolinérgicos de los antipsicóticos.
INTERACCIONES:
Se puede producir psicosis de tipo atropínico, por la suma de los efectos anticolinérgicos de los ACAP con los efectos anticolinérgicos de los antipsicóticos.
Con los IMAO se potencian los efectos de los ACAP, pueden aparecer fenómenos de excitabilidad e hipotensión graves, así como se produce disminución del metabolismo hepático (Bueno J et al. 1985).
Se ha informado de un descenso en los niveles plasmáticos de clorpromazina y haloperidol, por el tratamiento con benztropina, trihexifenidil y orfenadrina (Gautier J. et al. 1977 citado por Bueno J. et al. 1980).
Con alcohol y otros depresores del SNC se intensifican los efectos depresores. Con amantadina y antihistamínicos se intensifican los efectos depresores al igual que con las fenotiazinas. Los antidepresivos tricíclicos reducen la absorción y disminuyen el efecto terapéutico de los anticolinérgicos antiparkinsonianos, algo semejante ocurre con antiácidos (books Google).
Les dejo el siguiente video:
